Holoceno y civilizacion

De cazador-recolector a las primeras civilizaciones

Durante más de 15 años he dedicado parte de mi tiempo al estudio autodidacta de la evolución humana y los cambios climáticos que han dado forma a nuestras sociedades. Este apasionante viaje me ha permitido comprender cómo esos hitos históricos han influido en nuestro desarrollo y en nuestra identidad como seres humanos.

El Sahara verde

El Sahara Húmedo: Un Período de Cambios Climáticos y Sus Consecuencias para la Humanidad

 Introducción

El Sahara, el desierto caliente más grande del mundo, es conocido por sus vastas extensiones de arena y sus condiciones climáticas extremas. Sin embargo, hace miles de años, esta región era un lugar completamente diferente, caracterizado por un clima más húmedo y fértil. Este artículo explora el inicio y final del Sahara húmedo, las razones detrás de sus cambios climáticos y las consecuencias para las comunidades humanas que habitaron la región.

 El Inicio del Sahara Húmedo

El Sahara húmedo comenzó a formarse al final de la última glaciación, alrededor de 12,000 BP atrás, durante el período comprendido entre el Pleistoceno Superior y el inicio del Holoceno. A medida que las temperaturas globales aumentaron tras la retirada de las capas de hielo, las lluvias se hicieron más frecuentes en la región del Sahara. Esto llevó a una transformación del paisaje en el que, en lugar de las vastas extensiones de arena y rocas que predominan hoy en día, había una vegetación densa, ríos caudalosos y numerosos lagos.

Durante este período, conocido también como el “Sahara Verde”, el clima templado permitió el crecimiento de una rica biodiversidad. Se estima que el Sahara verde abarcaba áreas no solo del norte de África, sino también de zonas que hoy son parte de países como Mali, Níger y Chad. Este entorno propicio permitió el desarrollo de culturas y comunidades nómadas que dependían de la caza, la pesca y la recolección de plantas.

 El Final del Sahara Húmedo

Sin embargo, alrededor de hace 5,000 a 6,000 años, el clima comenzó a cambiar nuevamente. Este proceso de desertificación fue causado por la desaparición de los vientos monzonicos, debido a los cambios naturales en la órbita de la Tierra, que comenzaron a limitar las precipitaciones en la región. A medida que la cantidad de lluvia disminuyó, los lagos comenzaron a secarse y la vegetación se redujo gradualmente, llevando a la transición hacia el desierto árido que conocemos hoy.

Este período de cambio marcó el final del Sahara húmedo y la transformación de una de las regiones más fértiles del mundo en un desierto inhóspito. A medida que el paisaje se convirtió en un vasto desierto, se generaron condiciones adversas para las comunidades humanas que habían prosperado allí.

 Consecuencias para las Comunidades Humanas

La desertificación del Sahara tuvo un profundo impacto en las comunidades humanas de la región. La pérdida de recursos como agua y alimento forzó a muchas tribus y grupos a abandonar sus hogares en busca de nuevas tierras más productivas. Este desplazamiento masivo de poblaciones posiblemente contribuyó a la migración de grupos humanos hacia el sur y hacia otras áreas más húmedas del continente africano, el este donde se sitúa el Nilo, lo que a su vez influyó en la formación de nuevas culturas y sociedades como la egipcia.

Además, los cambios climáticos y ambientales también llevaron a la adaptación de las comunidades humanas. Aquellos que permanecieron en la región como los Bereberes desarrollaron nuevas técnicas de vida, como el pastoreo nómada, para adaptarse a las condiciones desérticas. La necesidad de seguir a los rebaños y buscar agua se convirtió en un estilo de vida característico de las poblaciones que habitarían el Sahara en sus años posteriores.

Miquel Angel Vila Gassó

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